Recicla y unifica
Con unas simples tablas recuperadas, unas patas de tu antigua mesa de dibujo y esa lámpara que tienes en el desván puedes crear un espacio de trabajo muy personal y con gracia. Sin embargo, puede que cada elemento sea de un color diferente y no resulte agradable a la vista. ¿Qué hacer? Puedes coger un bote de pintura al agua y unificar todos los elementos o parte de ellos. El blanco siempre es un acierto, crearás un espacio neutro y perfecto para la concentración.
Espacio de trabajo...en el armario!
Si tienes poco espacio en casa o simplemente quieres ahorrarlo, puedes aprovechar una balda de tu armario y utilizarla como escritorio. Esta idea es perfecta para aquellos a los que no les guste mucho ordenar su estudio ya que solo tendrías que cerrar las puertas del armario y todo quedaría oculto.

Integrar espacios de trabajo
¿Quieres poner tu estudio en el salón o en otra estancia? Tienes que tener cuidado con los detalles para que el estudio quede bien integrado con el resto de muebles y sobretodo disponer de cajones u otros métodos de almacenamiento para que no queden objetos a la vista cuando termines de trabajar.
Paredes con chispa
Si tu escritorio esta pegado a una pared lisa, puedes darle un poco de vida a esta con composiciones fotográficas, alguna frase motivadora o simplemente con un poco de pintura, cinta adhesiva negra y estánterias invisibles 'Miron Lior' como se ve en la imagen. Pero tienes que tener en cuenta que si recargas demasiado la pared puede influir negativamente en tu concentración.
Delimita sin ocultar
Si tu espacio de trabajo esta en una zona compartida o simplemente quieres delimitarlo puedes usar estas estructuras de esqueleto que crean un efecto impactante, divertido y etéreo. Los colores fluor y el negro son muy adecuados para estas estructuras. Si vas a utilizar colores fluor estaría bien que utilizases esos colores en otro elemento como podría ser la silla o una lámpara.