Cuando dos estilos tan diferentes como el colorido estilo hippie con sus paredes atestada de colores, formas, pañuelos, telas pintadas, estampados y patchwork o cortinas de cuentas se mezcla con el más depurados glamour urbano, el resultado no podía ser otra cosa que impactante, fresco y muy chic. Surge así una tendencia que no acaba de llegar con fuerza pero tampoco deja de verse por completo. Un estilo solo para gente atrevida: el estilo hippie chic.






